Excelentísimos e Ilustrísimos Sras. y Sres.
En primer lugar, cabe destacar que durante este mandato han tenido lugar una serie de hitos de singular importancia para la Corona: El 31 de octubre de 2023 Su Alteza Real la Princesa de Asturias, de Girona y de Viana juró la Constitución Española ante las Cortes Generales, el 19 de junio de 2024 se cumplió el X Aniversario de la Proclamación, por las Cortes Generales, de Su Majestad el Rey Felipe VI como Rey de España; y el 22 de noviembre de 2025 tuvo lugar el L Aniversario de la Proclamación de Su Majestad el Rey Juan Carlos I como Rey de España.
Coincidiréis conmigo en que la significación histórica de estos tres relevantes acontecimientos es innegable, como lo es también, a mi juicio, que la conjunción de todos ellos pone de manifiesto el valor, la vigencia y la continuidad de la Corona Española.
Una Monarquía Constitucional que el Rey Don Juan Carlos supo cimentar sólidamente, desempeñando un papel determinante en la consolidación de la convivencia democrática de nuestra sociedad; cuyo legado el Rey Don Felipe ha sabido honrar y adaptar a los nuevos tiempos con perseverante entrega e integridad, alcanzando la excelencia en el ejercicio de la más alta magistratura del Estado y, obteniendo con ello, un notable reconocimiento a nacional e internacional, fruto de un primer decenio de Reinado de impecable servicio a España y a los españoles. La Princesa de Asturias, por su parte, se ha comprometido de manera consciente y decidida a consagrar su vida al servicio de España, para lo que ha acometido su instrucción militar que finalizará de manera brillante en unos meses, tras su paso por los tres Ejércitos para, a continuación, iniciar su formación académica. En suma, la fortaleza y continuidad de la Corona Española es hoy un hecho incontestable.
Y con todo ello, se ha puesto de manifiesto que la Monarquía Parlamentaria de la que disfrutamos en el siglo XXI es, sin duda, una monarquía comprometida con la libertad y con los valores y principios que fundamentan nuestra democracia; una monarquía integradora que constituye, en la actualidad, el símbolo más inequívoco de la unidad de España y garantía del orden constitucional.
En lo que se refiere, de manera concreta, a nuestra corporación, también se han producido hechos relevantes en estos cuatro años: Su Majestad el Rey nos hizo el honor de presidir la Asamblea de la Diputación el 21 de marzo de 2024 en el Palacio de El Pardo. Asimismo, la Diputación ha tenido la oportunidad de conmemorar el X Aniversario de la Proclamación de Su Majestad el Rey con un proyecto que nos ha permitido estrechar los lazos de colaboración con diversas instituciones, de carácter público y privado, con las que hemos trabajado intensamente con el objetivo común de difundir la valiosa labor desempeñada por el Jefe del Estado en este primer decenio de Reinado. Quisiera, en este punto, agradecer el apoyo de la Casa del Rey a nuestra iniciativa: desde el primer momento el Marqués de Alfonsín y, posteriormente, el actual Jefe de la Casa de Su Majestad, el Excmo. Sr. D. Camilo Villarino, y sus respectivos equipos nos brindaron su colaboración sin cuya confianza y generosidad, la iniciativa no habría podido ejecutarse con éxito. Y, coincidiendo con la citada efeméride, Su Majestad tuvo a bien otorgar seis Títulos nobiliarios, a saber: Marqués de Alfonsín, con Grandeza de España; Marquesa de Perales; Marquesa de Luz y Paz; Marquesa del Valle de Alcudia; Marqués del Castillo de Lerés; y Marqués del Llevant de Mallorca.
Algunos de sus concesionarios nos honran hoy con su presencia, y a todos ellos quisiera trasladar nuestro más profundo respeto y reconocimiento, con la convicción de que sabrán llevar tan alta distinción con la dignidad y responsabilidad que comporta, promoviendo -como han venido haciendo- los valores que nos son comunes: la integridad, la búsqueda de la excelencia, el esfuerzo, la ética y la responsabilidad social. El alto honor que Su Majestad les ha concedido, en reconocimiento a su mérito y capacidad, comporta una importante responsabilidad ante la sociedad: un compromiso de ejemplaridad para con la Corona y con España que nace en el momento de la concesión, acompaña a su titular durante toda su vida y que, en la mayoría de los casos, vinculará también a sus descendientes. De este modo, el reconocimiento a su trayectoria se convertirá en un legado que trascienda su propia existencia. Un legado del que somos depositarios los sucesores de los primeros concesionarios, que nos vincula y exige un comportamiento acorde con nuestra condición, pero que no nos pertenece ya que forma parte del patrimonio histórico de España y de los españoles.
A este respecto, me gustaría recordar las palabras que Su Majestad el Rey dirigió a nuestra corporación con motivo del bicentenario de su fundación el 16 de junio de 2015 en el Palacio Real de El Pardo: “Emular a quienes inscribieron sus nombres en la Historia de España no es labor fácil. Honrar esos nombres con vuestro ejemplo y conducta es un gran reto: porque destacar, estar entre los mejores en cualquier ámbito, es cada día una tarea más ardua. Pero es la exigencia de llevar un gran nombre. Y es vuestro deber. (…)” (Fin de la cita).
Este mandato durante el cual, como he señalado, hemos asistido a importantes y felices acontecimientos no ha estado exento, sin embargo, de retos y dificultades. A este respecto, no puedo dejar de mencionar la entrada en vigor de la Ley 20/2022 de 19 de octubre de Memoria Democrática que supuso la supresión por ley, promovida por el Gobierno de España, de treinta y tres títulos nobiliarios; respecto de la cual nuestra corporación adoptó las actuaciones que constan en las actas de las Asambleas precedentes, siempre con sujeción a la legalidad vigente. Quisiera subrayar, a este respecto, el comportamiento ejemplar de los miembros de esta Diputación afectados por dicha ley, quienes manifestaron, en todo momento, su lealtad a la Corona y a esta institución.
Asimismo, me gustaría destacar la intensa labor interna desarrollada durante este mandato a través de las distintas comisiones de trabajo, a saber, las Comisiones: Cultural, Económica, de Medios y RRSS, Genealógica y Jurídica. Quisiera agradecer a los coordinadores de las distintas comisiones: al Marqués de San Adrián, al Marqués de Vívola, a la Marquesa del Valle de Tena y al Conde de Casa Galindo, respectivamente, así como a los Consejeros que las han integrado; su esfuerzo y dedicación durante estos años.
Como he mencionado, este año concluye el mandato que la Asamblea nos dio hace cuatro años, para dirigir esta institución. He tenido el privilegio de pertenecer durante ocho años al Consejo de la Diputación, de los cuales, los últimos cuatro he tenido el gran honor y la alta responsabilidad de ejercer como Decana de esta Diputación y quisiera hoy agradecer la confianza depositada y el apoyo constante recibido por parte de los miembros de esta corporación. Quisiera también agradecer a los cargos orgánicos del Consejo, al Secretario, al Tesorero de la Diputación y de la Fundación, al Secretario de la Fundación, así como a los miembros de este Consejo su generosidad por el trabajo realizado y dedicación durante este mandato; anteponiendo siempre el interés general de la institución al particular y renunciando, en ocasiones, a sus propias opiniones u objeciones con el fin de alcanzar el consenso en todos los asuntos tratados en el ejercicio de nuestras funciones como órgano colegiado, en aras de la consecución de los objetivos comunes.
Y no me faltan entusiasmo, compromiso, ni sentido de la responsabilidad para seguir dirigiendo esta institución, de la que me siento profundamente orgullosa, si bien considero que, en coherencia con el compromiso adquirido ante a esta Asamblea de permanecer en el cargo un solo mandato, y en interés de nuestra corporación, debo dejar paso a un nuevo Decano.
Desde el convencimiento de que el proyecto que emprendimos al inicio de este mandato, surgido de la necesidad natural de renovar nuestra institución y adaptarnos a las circunstancias actuales, siguiendo la línea marcada por nuestro Rey; no es un proyecto personalista o cortoplacista, sino un proyecto de todos y de largo alcance. En la Asamblea de 2022 y en las sucesivas habéis tenido la generosidad de apoyar, unánimemente, las propuestas de este Consejo y de respaldar, en todo momento, su gestión. Es, por lo tanto, una realidad dinámica y abierta que trasciende la labor de cualquier Decano y que requiere el consenso y el esfuerzo conjunto de todos los miembros de esta institución, así como del impulso del órgano de gobierno que lo ejecute.
A la luz de lo anterior, someto a vuestra consideración -lo que se someterá, posteriormente a votación, de conformidad con el artículo 9 de los Estatutos- la propuesta de nombramiento como próximo Decano del Excmo. Sr. Conde de Casa Galindo, G. de E.
Como sabéis, el Conde de Casa Galindo, es Licenciado en Derecho por ICADE, Abogado del Estado desde 2011 y ha trabajado tanto en el sector público como en el privado. En el sector público, entre otros destinos, fue Director General de Relaciones con las CCAA en la Vicepresidencia del Gobierno y, en el sector privado, ha sido Director General Internacional del Grupo Restalia. Actualmente, es Secretario General de CUNEF Universidad, y Secretario General de la Fundación de la Asociación Española de Banca.
El Conde de Casa Galindo reúne los requisitos establecidos en los artículos 11 y 12 de nuestros Estatutos y, a nuestro juicio, es idóneo para el ejercicio del cargo por los siguientes motivos: por su capacitación objetiva derivada de una sólida formación jurídica y una trayectoria profesional y personal intachable, por la experiencia institucional adquirida y el compromiso demostrado con la Diputación, al haber pertenecido al Consejo durante diez años, y ostentado el cargo de Secretario General durante seis de ellos, y por considerar que posee las cualidades personales necesarias para el desempeño de dicha responsabilidad.
Por último, quisiera aprovechar esta ocasión para expresar mi gratitud a los Decanos que me han precedido recientemente: al Marqués de Santa Cruz, al Conde de Elda, al Duque de Híjar -quien me propuso, en su día, como Consejera- y al Duque de Fernández-Miranda -quien me propuso para el cargo de Decana- su dedicación, sin cuya contribución la Diputación no habría alcanzado su actual relevancia. Así como mi reconocimiento a los Consejeros con quienes he tenido el privilegio de coincidir en el Consejo durante estos ocho años, la Condesa de Gisbert, el Marqués de Oreja, el Marqués de Valtierra, la Marquesa de Foronda, el Marqués de la Solana y la Baronesa de Tamarit, así como a la Duquesa del Infantado y el Marqués de Casa Ulloa -que lo fueron durante mi mandato- y a nuestras anteriores Gerentes, María Aritio y Rosario Melgarejo.
Confío en que mis palabras y las propuestas del Consejo que a través de ellas os he trasladado, sean merecedoras de vuestra aprobación y confianza.
Muchas gracias.
En Madrid, a 26 de marzo de 2026
La Duquesa de Arcos